VENTA DE PARTES DE CARROS
RODAMIENTOS. Es usual que los rodamientos se gasten y ahora no son propiamente de la mejor calidad. A muchos les entra agua y la grasa se deteriora rápidamente. Se detectan sus daños porque producen zumbido permanente al andar, para lo cual se sugiere dejar rodar el carro en neutro, en sitios silenciosos, y oír detenidamente el rodaje de cada llanta. Los traseros son más difíciles de detectar por cuanto el piloto está lejos, pero un buen acompañante en la silla posterior con mejor oído ayuda a diagnosticar.
Cuando se dañan adelante, se produce el mismo zumbido que se acentúa al apoyar el vehículo sobre cada rueda. Para eso, vaya en línea recta con el motor en neutro y cruce hacia ambos lados. Si hay un ruido que aumenta, el rodamiento está dañado en ese lado. Si es un caso extremo de desgaste del rodamiento, cuando ya empieza a transmitir mucho juego a la rueda, los frenos ?de disco- serán el indicador ya que la rueda se inclinará por el juego del rodamiento en cada curva y el disco alejará o abrirá las pastillas de frenos. Esto hace que en la siguiente aplicación del freno el pedal se vaya al piso. Una levantada del carro en el gato, permite comprobar físicamente el juego en el eje vertical de la llanta y se podrá ver en qué parte de la suspensión está el daño. En esa misma operación se pueden controlar los terminales de dirección.
REMEDIO: Cambio de los rodamientos ojalá por los de marca original. Deje la grasa que traen porque está debidamente especificada para su uso a no ser que usted tenga una que sea comprobadamente mejor. Necesita taller porque se deben extraer y montar con prensa hidráulica. La alineación regresa sola a su medida original.
Ciclo de vida: Aleatorio dependiendo de la calidad del vehículo y el tipo de rodamientos. Pero 40.000 kilómetros es lo mínimo.
AMORTIGUADORES. El bamboleo de la carrocería en los baches es el primer indicio de los amortiguadores dañados. Luego, cuando el daño es marcado, empiezan los ruidos tanto adelante como atrás. La prueba, además de sentir su mal funcionamiento, es comprimir la suspensión en cada esquina y analizar el rebote. Si se queda ?hamaqueando? progresivamente hasta parar, hay que cambiarlos. Revise que el ruido no sea de los montajes o cauchos. A veces, en golpes muy fuertes al pasar huecos, el eje se puede torcer y el amortiguador se traba, quedando la suspensión bloqueada y se afecta el ángulo de cámber. A simple vista, también si ve la parte superior de la botella mojada de aceite, quiere decir que se está perdiendo y el sello está dañado. REMEDIO: Cambiarlos. Los amortiguadores no tienen reparación salvo en una fábrica y, en ese caso, salen más baratos los nuevos porque no hay ese servicio. Algunos tienen cartuchos de recambio, pero su montaje es muy dispendioso. No crea en la historia de que les ponen aceite más viscoso para quitarles el ruido. Siempre cambie por parejas, salvo que sea un accidente en una esquina que se pueda manejar aisladamente. Ciclo de Vida: Nuevamente, depende mucho del terreno en el cual se use el carro, pero arriba de los 50.000 kilómetros piense en que estará cerca esa intervención. El precio de los recambios indica la calidad aunque no por ello el recargo de los concesionarios indique mejor producto. Marcas reconocidas en el mercado de reposición, con garantía efectiva, son perfectamente aplicables.
TERMINALES DE LA DIRECCIÓN. Con tantos componentes diferentes, hay también diversos síntomas de los desgastes en la suspensión que se deben aislar para poderlos arreglar. Cuando tenemos daños en los terminales de la dirección, el primer síntoma es que el timón no está en el mismo eje de avance del carro y que éste hala hacia un lado. Las llantas chillan mucho en las curvas y muestran un desgaste desigual apresurado. Habrá ruidos cuando el daño es extremo. REMEDIO: Cambio de los mismos y alineación obligatoria del tren delantero. Esta es una operación que se puede hacer perfectamente fuera de concesionario y suele coincidir cuando se ha cumplido la garantía pues la suspensión camina por lo menos 40 mil kilómetros sin servicio. Ciclo de Vida: Después de los 30.000 kilómetros, hay que mirarlos para conocerles su durabilidad.
RÓTULAS Y BUJES. En los extremos de las tijeras o brazos de la suspensión, hay rótulas o bujes de caucho para la articulación que también se gastan. Las rótulas producen mucho golpeteo cuando están gastadas y la rueda se ve notoriamente inclinada, salida de la parte inferior. Hay desgaste en las llantas y mucha inestabilidad direccional. Los bujes no son tan ruidosos cuando se dañan y se detectan cuando el tornillo que pasa por el centro se ve desviado con respecto al eje de trabajo, además de daños en el caucho cuando ya está en situación terminal.
REMEDIO: Cambio de las partes y siempre por conjunto completo. Además, hay que alinear de inmediato. La rótula con juego es peligrosa porque puede producir la famosa ?descachada? con consecuencias funestas.
Ciclo de vida: Desde los 50 mil en adelante hay que empezar a revisar
